Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Sevilla

  Me llena de orgullo y satisfacción poder escribir por fin una reseña en este blog sobre mi segunda casa. En ella se dan encuentro miles de jóvenes sevillanos, tanto por la tarde como por la mañana, para nutrirse de matemáticas, física y sus sucesivas variantes técnicas. Todos ellos tienen algo en común: llegar a ser algún día ingenieros (algunos lo consiguen antes que otros). Es evidente que hoy nos ocupa la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Sevilla (ETSI), concretamente su cafetería.

 Allá por la casi inhabitada "isla" de la Cartuja, ubicada en uno de los antiguos pabellones de la Exposición del '92, se encuentra la ETSI, facultad que imparte la mayoría de las ingenierías en la capital hispalense. El edificio que la acoge es bastante grande, con seis plantas diferentes, clases para dar y regalar y un laboratorio al otro lado de la calle, cubre las necesidades de los aproximadamente 3000 alumnos de esta facultad.
  
  Aunque la primera carrera en impartirse en esta institución fue la ya extinta Ingeniería Industrial, poco a poco se sumaron otras disciplinas (Telecomunicaciones, Aeroespacial, Química...) hasta llegar al amplio abanico que se oferta hoy día en la escuela. Debido al plan Bolonia también se ofrecen Máster "de ejercicio" junto a otros de investigación o doctorado.

  Pero lo que nos trae hoy aquí es la cafetería de la ETSI. Concretamente las cafeterías, pues hay una en la planta ático (apenas frecuentada sólo por profesores, y de precios más altos) y otra en la planta baja. La segunda, que recientemente ha sufrido una contundente reforma, es a la que casi todo el alumnado va a comer, merendar o desayunar, ya que es más económica y amplia. Está dividida en dos niveles, de los que el primero acoge tanto la larguísima barra como la mayoría de mesas, al igual que la entrada y la salida (donde debes de coger y dejar respectivamente un papel en el que anotan tus pedidos para más tarde pagar). En ella podemos encontrar desde el clásico menú del día de primer y segundo plato con postre, pasando por una gran variedad de bocadillos, sándwiches, bollería o ensaladas, hasta un amplio abanico de tapas. Entre ellas, cómo no, se encuentran nuestras amadas bravas.

  Hasta éste año la cafetería de la ETSI no ofrecía bravas, pero debido al cambio de empresa previamente mencionado ahora sí que forman parte de la carta. Tras esperar un buen rato (quince minutos fácilmente para un simple plato de bravas), te sirven el plato que llega a través de un pequeño ascensor tras la barra. Lo primero que sorprende del plato es el tamaño (para valer 2€ es más que grande) y que, a diferencia de la mayoría de bares visitados hasta ahora, la receta es de la versión una salsa. Las patatas están cortadas a la forma tradicional, en cachelos, aunque no estaban para nada crujientes, y el interior tenía el calor típico del microondas. En cuanto a la salsa, única y roja, picaba más que un jersey de lana barato, picaba muchísimo, aunque no llegaba al nivel "alerta negra: peligro de muerte" de Er Más Bar. En ella no encontré más sabor que el ya mencionado picante, quizás la quinta patata bañada en salsa tuviera un sabor que recuerda vagamente al del ketchup (lo que tiene sentido viendo la salsa), aunque igual fue producto del hastío de mis papilas gustativas. Tras esto cabe recordar que estamos hablando de la cafetería de una facultad, y que la calidad esperada no debe ser ni por asomo comparable a la de un bar, más aún por el precio de la tapa.

  Así que, si estudias en la ETSI y estás un tanto harto del mismo menú de siempre, o de los bocadillos y la bollería, te animo a probar las bravas, que para ser de cafetería de universidad tampoco están tan mal y te llenan mucho por 2€.

Resumen: 

  Nombre y Localización: Escuela Técnica Superior de Ingenieros. Avenida de los Descubrimientos s/n, Sevilla. 

     Versión de las Bravas: Una Salsa.

     Valoración y Precio de las Bravas: Mala. 2€.

     Enlace Yelp

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